miércoles, octubre 10, 2012

Más que una voz detrás del teléfono

Queremos compatir un artículo escrito en el año 2010 por Colectivo Indymedia Córdoba debido a que al leerlo, nos permite comprender la naturaleza de nuestras labores cotidianas y ligarlas a un todo, un todo que visibiliza la explotación sistematizada a las que se nos somete día a día, y que nos hace sentir parte de un colectivo, asimismo, explotado.

Call Centers y el nuevo modelo de acumulación de servicios
Más que una voz detrás del teléfono

La automatización del trabajo, la expansión del sector de servicios en el modelo actual de acumulación capitalista y los gérmenes de nuevas luchas.

Colectivo Indymedia Córdoba


“Buenos días, mi nombre es Ana y le llamo de Net-Art. Usted ha sido beneficiario de la promoción, sólo por hoy, de internet y llamadas locales libres a sólo $ 65,99 IVA incluido. ¿Tiene un minuto para comentarle sobre la promoción?”

1. En el siglo XIX, Ana habría trabajado en una fábrica.
En la producción artesanal cada trabajador/a dominaba las máquinas, las mantenía y administraba su propio ritmo de trabajo. Para intensificar la producción, los latigazos eran muy persuasivos.
Largas horas de observación le dieron a Frederyck Taylor unas cuantas ideas para superar la producción artesanal. El/la trabajador/a no debía administrar su ritmo de trabajo. La producción se dividió en tareas elementales que no requerían conocimientos técnicos, los encargados de ello eran los capataces. Surgió el contrato laboral y el disciplinamiento corporal por medio de la repetición de una tarea elemental en una secuencia. El Taylorismorevolucionó la producción, en 30 años duplicó su volumen y la “masificó” y su consumo fue orientado a las capas más altas de la sociedad y trabajadorxs acomodadxs.[1]

2. Hace 60 años, Ana hubiera trabajado también en una fábrica, en una línea de montaje. Largas horas de observación le dieron a Henry Ford unas cuantas ideas de cómo superar el Taylorismo. Ford inventó la producción en serie, la línea de montaje y segmentó aún más la cadena de producción. El ritmo laboral lo determinaba la línea de montaje.
Esto aumentó exponencialmente la producción y “standarizó” los productos. El consumo se reorientó hacia la mayoría de lxs trabajadorxs, ya que la estabilidad laboral y salarial les permitiría consumir autos, lavarropas, heladeras, autos, etc[2].

3. Hace unos cuantos años atrás, Ana se hubiera sumado al “espíritu Toyota”. Taiichi Ohno, miembro de la empresa, se encargó de superar los límites del fordismo.
La cadena de montaje se desarmó y la producción en serie se transformó en producción en red. Todo se produce en distintos módulos productivos, radicados donde está la materia prima, y las armadurías y ensamblajes están donde están lxs consumidorxs. La producción se orientó a la demanda y no a la oferta. Recién cuando el consumidor/a requiere un producto se inicia la cadena.
En la producción en red hay un núcleo y una periferia, a los que corresponden dos clases de trabajadorxs; lxs estables en el centro y lxs precarizadxs, en la periferia, conformándose además otra franja: lxs excluidxs.[3]

4. Actualmente el capitalismo no es más capitalismo de la producción, sino es capitalismo del producto. El marketing no es sólo una técnica de venta, es un dispositivo de construcción de relaciones sociales, de información, de valores para el mercado. En la empresa postfordista la publicidad es producción de subjetividad. No sirve sólo para informar sobre el mercado, también lo constituye. Está en relación "interactiva" con el consumidor/a, se vuelve no sólo sobre sus necesidades, sino además sobre sus deseos. No produce solamente el consumidor, sino "el individuo" del capitalismo inmaterial.[4]
En este nuevo modelo de acumulación los servicios se expandieron. “La nueva fuente de producción de riquezas del capitalismo posmoderno es el intelecto, y el trabajo, de esta manera, asume la característica de trabajo inmaterial. Es decir, trabajos automatizados que no producen un objeto material como resultado final, sino que se trabaja con la inteligencia, la sensibilidad, la comunicación y el lenguaje de lxs trabajadorxs sin un producto final autónomo.”[5]

5. En Córdoba, las empresas de CallCenter y WebHosting, comienzan a radicarse atraídas por las leyes provinciales. En el 2005, gobierno de De La Sota , se sancionó la Ley 9232 que “otorga la exención total de pago de los impuestos sobre los ingresos brutos, de sellos e inmobiliarios”[6] para las empresas del sector, además de subsidios para contratación y capacitación de trabajadorxs y alquiler de locales.
Actualmente hay más de 20 empresas con más de 20.000 trabajadorxs, y es el núcleo de producción de la actividad de atención telefónica del país.
La Cámara Empresaria de Servicios y Contactos para Terceros (CESCT) elaboró en el 2006 un convenio colectivo para lxs trabajadorxs de call center, junto con la Asociación Gremial de Empleados de Comercio de Córdoba (AGEC) y el gobierno provincial.
En él, “no son reconocidos/as como trabajadores/as telefónicos/as y tampoco cuentan con ningún delegado/a gremial que represente sus intereses y derechos.”[7] Además este convenio permite al empresariado avasallar todos los derechos laborales, por ejemplo: “Cambiaron más de una vez nuestros horarios de trabajo. Soportamos vagar de una isla a otra debido a que no estaban todas terminadas, aceptamos trabajar 6hs diarias los días viernes y no 4hs como se nos había dicho al principio. Trabajamos días sábados gratuitamente. Nos dimos cuenta que de las prometedoras 5 ventas diarias que se podían realizar sólo en el mejor de los casos el promedio era de 0.3 ventas por operador ya que trabajamos durante todo el tiempo con bases de clientes quemadas…”[8]

6. En este oscuro panorama laboral, y a medida que el tiempo ha ido dejando en evidencia las consecuencias de las condiciones de trabajo de los calls en la salud física y psíquica de lxs trabajadorxs, se han ido gestando voces de resistencia. Por fuera de estructuras sindicales que lxs ignoran y de la vigilancia y castigo del empresariado, lxs teleoperadorxs ejercitan y defienden sus derechos. El “vinchazo”, colgar el auricular, ya es una práctica generalizada para marcar la disconformidad salarial, de insalubridad o hacinamiento; las intervenciones callejeras, marchas de máscaras, informes y documentales, reuniones clandestinas y, últimamente, proyectos de ley, uno provincial y otro a nivel nacional. El mensaje es el mismo en todas las acciones: “trabajadorxs de calls center ¡En Lucha!”




[1] Tejerina, H. Breve historia del trabajo. http://argentina.indymedia.org/news/2005/06/302546.php 21/06/2005
[2] Id
[3] Id
[4] Lazzarato, M. y Negri, A. Trabajo inmaterial. Formas de vida y producción de subjetividad. DP&A Ed. Rio de Janeiro 2001.
[5] Farcy, Emanuel. Nuevas tecnologías, trabajo inmaterial y luchas por derechos.
[6] Id
[7] Id
[8] Testimonio de un teleoperador en Carta al presidente de jazztel. http://argentina.indymedia.org/news/2006/04/395993.php 11/04/2006

domingo, septiembre 16, 2012

CALMA CALMA...que no se te ocurra cortar la llamada!!!

El pasado 5 de setiembre se registró un terremoto de 7,2 grados en nuestro país. Inmediatamente, se declaró una alerta de emergencia nacional y hasta reportaron un tsunami para las costas centroamericanas que luego fue descartado. Todo esto mientras se registraban los daños. Ese día muchas personas fueron enviadas de sus trabajos a sus hogares para asegurarse de que sus familias y sus casas estaban bien, otras simplemente porque entraron en crisis nerviosa. Después de todo, estamos hablando de un TERREMOTO, una amenaza directa a la vida. Claro, podrán imaginarse que la mayoría de ceses laborales se dieron en el sector público, regulado por sindicatos y vigilado por el gran imaginario colectivo; pero qué pasó en las empresas privadas, en los call centers, qué pasó con nosotr@s? Nadie se encargó de registrar eso, verdad? Como nuestros patronos no están en la obligación de darle cuentas a nadie...En fin, yo quiero responder a esa interrogante de una manera concreta: en la empresa para la que trabajo, ubicada en San José, tenemos claro que "nunca" podemos cortar llamadas. Pensaría cualquiera que ese "nunca" no aplica a terremotos, más si se nos pueden venir abajo varios pisos. Pero ese miércoles comprobamos lo contrario: no importa si se te mueve el piso, el techo, las paredes, la computadora, si sientes que tu corazón está a punto de estallar del susto, no cambies el tono de tu voz, CALMA CALMA, te gritará tu supervisor(a), que no se te ocurra cortar la llamada. Se me había olvidado, primero el cliente...luego mi vida. Mi error. Hasta cuándo Costa Rica? Hasta el próximo terremoto? Hasta que nos maten? Hasta cuándo?  
 
 
¡Tenemos voz, tenemos rostro, tenemos derechos!
CALLS ORGANIZADOS

viernes, agosto 10, 2012

Estabilidad y Call Center

Hace días tengo este tema en mi cabeza, debe ser una crisis de la edad, en donde me siento frente a decisiones importantes y determinantes que implican precisamente estabilidad laboral. Les comparto mi preocupación.

Es claro que socialmente se ha creado un estereotipo o una pre imagen de quienes somos trabajadores y trabajadoras de Calls; se nos imagina como gente muy joven que trabaja en horarios flexibles porque estudia, que no tiene mayor responsabilidad que ver por sí misma; que vive con sus padres, sin hij@s, sin cuentas, de un trabajo temporal...Sin embargo, esto no podría estar más alejado de la realidad.

Las personas que trabajamos en Calls, así como en cualquier otro oficio, tenemos condiciones diversas, sí habemos muchos(as) estudiantes, así como personas independientes, que emigramos del campo a la ciudad a trabajar y/o estudiar, madres y padres (solteros y casados), que vivimos con nuestras familias, que somos el único sustento en nuestro hogar. Todas personas con las que compartimos nuestro diario vivir, con todo lo que la condición de humanos sociales refiere.

Y bueno mi meditación cae en la realidad de que quienes trabajamos en Calls es personal "rotamos" mucho (todos y todas que trabajamos acá sabemos los movimientos internos y externos de las empresas); y la realidad es que somos personal que no cuenta con mucha estabilidad laboral.

¿Cuántos hemos vivido el miedo de que “van a cerrar nuestra cuenta” o “no cumplimos con las metas” o “tengo muchos monitoreos negativos” y amonestaciones? ¿Cuántos hemos visto y vivido el caerle mal al supervisor y que te tengan "entre ojos"? Sabemos que  los despidos y renuncias son parte de la cotidianidad del trabajo, aunque claramente  tenemos gastos, pagamos renta, comemos, luz, agua, teléfono, internet,  responsabilidades y también aspiramos a otras cosas a futuro.

Yo no sé ustedes pero a mí me gustaría tener casa propia o carro y hasta poder pagar tratamientos médicos o dentales; siendo honesta ésta inestabilidad no nos permite tener la seguridad para acceder a préstamos y hacer nuestros sueños realidad. Ya sea porque nos los niegan o porque ni siquiera nos atrevemos a pedirlos porque no sabemos si podremos pagarlos a futuro.

Es realmente injusto porque así como cualquier otra persona trabajadora tenemos derecho a hacer nuestros sueños realidad y no a vivir o sobrevivir de mes a mes haciendo malabares para conservar el trabajo. Este análisis me llevo a ver que necesitamos herramientas para poder ser estables laboral y económicamente, necesitamos regulación de nuestros contratos de trabajo y nuestras condiciones, necesitamos organizarnos por nuestro futuro.
 
¡Tenemos voz, tenemos rostro, tenemos derechos!
CALLS ORGANIZADOS


miércoles, agosto 01, 2012

Excursión al call center

Les compartimos un hermoso poema del talentoso autor salvadoreño Javier Ramírez, que se encuentra publicado en su blog "Ser nadie". Gracias al compañero por expresar de manera tan hermosa las dolorosas injusticias que vivimos como trabajadores y trabajadoras del sector.  

Tenemos frío
y hambre,
estamos frustrados
y deseando que se acabe esta vida
(pasar a una mejor).
Estamos presos,
pasamos el tiempo pensando en lo que haríamos libres;
no tenemos dinero,
tenemos hambre.
El día y el mundo
parecen estar vivos afuera.
No podemos sonreír,
no podemos.
Tenemos motivos ocultos
mas no los revelamos;
somos vigilados:
negros ojos que salen del techo,
de cada rincón,
hurgan nuestros pensamientos
(no puedo dejar de ser consciente de ello).
Sentimos hambre
y nos callamos;
jamás lo revelaremos
porque no somos débiles.
A nadie le importa acá
lo que pasa con nosotros.
Sólo somos una voz
sin rostro,
sin nada.

"Algún día en mi vida
tendré una mejor vida
y recordaré el pasado
feliz de haber salido de él.
Algún día..."

¿Puedo ir al baño?

Recuerdo que cuando estaba en el kinder o en la escuela y me daban ganas de ir al baño, tenía que levantar la mano en media clase, esperar a que la "niña" o "el profe" me diera la palabra y hasta entonces, preguntar si podía salir. Algo curioso es que nunca me dijeron que no. Asumo que todo el mundo sabía lo perjudicial que podría ser para mí y para la clase llevarle la contraria a mi sistema urinario o digestivo. Claramente, en ese entonces, tenían que percatarse de mi salida para estar pendientes de mi llegada: si duraba demasiado tiempo fuera, significaba que algo malo me pudo pasar en el camino ¿Cierto? Hasta tierno suena cuando una lo recuerda, me estaban cuidando.

Pero la historia ya no es tan soñada y rosadita. Juzguen ustedes: a mis 25 primaveras, trabajando en un call center, previa solicitud de mi vejiga o colon, tengo que "pedir permiso para ir al baño" a mi supervisor. Aplico el procedimiento aprendido en mi niñez: levanto la mano, espero a ser notada, y hasta entonces, pregunto. La diferencia entre el antes y el ahora, aparte de la cara, es que por más alto que levante mi brazo o por más fea que sea la mueca de dolor que le hago a mi jefe, 80% de las veces no me da permiso de levantarme, aunque con mis dedos le señale que tengo que hacer del 2. Bien podría agregar a mi experiencia laboral mi "capacidad de aguntar las ganas de orinar y/o defecar durante más de 3 horas".

¿Mi jefe me quiere cuidar? ¿Ir al baño es muy peligroso para una ingenua y vulnerable joven como yo? ¿Las regresiones a mi niñez estimulan mi nivel de productividad? Simplemente, esto sucede porque los tiempos de desayuno, café o baño no se encuentran regulados por ley. Ingenua y hasta sádicamente me dijeron en el Ministerio de Trabajo que en este caso, es mi jefe quien debe utilizar el sentido común para definir cuándo y cuánto tiempo puedo dejar mi cubículo ¿Quieren saber cuál es el orden natural de las cosas para ese mae? Quien tiene el poder explota a quien no lo tiene...hasta que literalmente se le salgan las entrañas. Al final de cuentas, le sale más barato pasar un trapeador y llenar el aire de aromatizador, que dejar que me levante menos de 5 minutos de mi puesto de trabajo.  

Una cosa es segura: si no nos organizamos pronto para regular vía legislativa nuestra labor en call center, dentro de varios años trabajaremos en pañales...


¡Tenemos voz, tenemos rostro, tenemos derechos!
CALLS ORGANIZADOS

jueves, julio 12, 2012

En apoyo a la huelga de trabajador@s de KONECTA

El pasado miércoles 4 de julio, trabajadores y trabajadoras de la empresa de call center KONECTA Chile comenzaron a manifestarse, en la que comenzó siendo una lucha por mejoras salariales. La represión y la violencia no tardaron mucho en aparecer, y ese mismo día carabineros de las Fuerzas Especiales detuvieron a 18 manifestantes (8 mujeres y 8 hombres), incluyendo dirigentes sindicales de SINTRAC y UCT que se solidarizaban con la huelga.

Hasta el día de hoy, el movimiento de más de 600 personas se mantiene firme y fuerte, y las medidas de presión, como bloqueos, se agudizan. Esto a pesar de que el gobierno trata de criminalizar el movimiento, y la transnacional española ha comenzado a reemplazar ilegalmente al personal que se sumó a la huelga, pues a pesar de las ganancias millonarias reportadas últimamente, se sigue negando a dar un reajuste digno a sus empleados y empleadas.

Desde CALLS ORGANIZADOS apoyamos a nuestros compañeros y a nuestras compañeras de KONECTA que en este mismo momento se encuentran firmes, fortalecidos y luchando por sus derechos. Denunciamos por este medio la complicidad del gobierno chileno con el sector empresarial direccionada a violentar y reprimir a la fuerza laboral de calls, que debe soportar condiciones de trabajo paupérrimas a cambio de salarios de miseria.

A pesar de las barreras geográfricas, nuestra lucha es una sola. TENEMOS VOZ, TENEMOS ROSTRO, TENEMOS DERECHOS. Ahora a demostrarlo. Ni un paso atrás.


¡Libertad a las y los trabajadores de KONECTA!
¡Por un salario digno!
¡Que vivan los trabajadores y las trabajadoras de KONECTA!
¡Que vivan los trabajadores y las trabajadoras de calls de Chile!

CALLS ORGANIZADOS


lunes, febrero 27, 2012

La necesidad tiene cara de transnacional

Les compartimos un correo electrónico que nos hizo llegar una trabajadora de call para que le publiquemos en éste espacio. Agradecemos a nuestra colega su interés y esfuerzo por hacernos reflexionar sobre la realidad que nos toca vivir a quienes trabajamos en los calls en Costa Rica ¡Ánimo no estás sola!

La rutina de mi cotidianidad laboral a veces me ensordece y me ciega. Creo que estoy tan acostumbrada a ver cubículos, que mi perspectiva sobre las cosas se ha vuelto muy cuadrada. Ya veo que el trabajo en call no sólo me genera un ingreso, un dolor de espalda espantoso, una migraña terrible, un dolor de rodillas a veces intolerable, esas ganas de irme al baño a gritar...también me desconecta del mundo aún cuando mi trabajo es conectar servicios, conectar gente.

Cada vez son más pocos y fugaces esos instantes en los que vuelvo a ser persona de nuevo, en los que digo: no soy simplemente un mecanismo para cumplir una métrica ajena ¡También tengo sueños, carácter, dignidad, también soy persona cuando no estoy en break! 

El día de ayer, luego de leer la publicación en éste blog del chico que trabajaba para Atento en México (Telefónica), de repente desperté, me salí de la rutina, del telecoma en el que me obligo a estar 24/7 para tolerar mis "call duties"

Me puse a pensar...

Hoy trabajo en el call de una empresa que comparte el mercado con el ICE gracias a la apertura en las telecomunicaciones, y que planifica todos los días estrategias para eliminar del mercado a su competencia. 

Hoy trabajo en una de las empresas que más daño ha hecho a los consumidores y consumidoras en Latinoamérica, y ni qué decir del trato que les da a empleados y empleadas de sus calls.


Cuándo me entrevistaron me preguntaron ¿Qué conoce de nuestra empresa? "Para mí es la mejor a nivel mundial", dije, adormeciéndome por dentro, "creo que pueden aportar bastante al mercado de telefonía en Costa Rica".

Definitivamente "la necesidad tiene cara de perro", o en mi caso "la necesidad tiene cara de transnacional".

Sin embargo, hoy, mientras me fuerzo a seguir despierta, quiero decirle a mis compañeros y compañeras de calls que es necesario que nunca perdamos de vista para quién trabajamos. Porque cuando todo el alboroto de la inauguración de ésta grande empresa de telefonía termine, nos comenzarán a explotar descaradamente, porque desde ya lo hacen, si vieran las condiciones en las que me ha tocado trabajar éstos meses. Desde ya tenemos que prepararnos, porque en un futuro tendremos que levantarnos de nuestras sillas, como nuestros colegas latinoamericanos, para decir "NO", quédense porque necesitamos comer, pero respétenos: merecemos un empleo digno.

Mientras tanto, es cierto, tenemos que saber cómo se ha comportado nuestro patrono en otros países del continente, leer, informarnos, estar siempre alertas y sobre todo, aprovechar éste tipo de espacios para organizarnos y compartir herramientas útiles para defendernos en caso de que ataquen nuestros derechos. GRACIAS de verdad, ahora no me siento tan sola.

Adelante, y qué mejor frase que la de éste Blog para despedirme: "tenemos rostro, tenemos voz, tenemos derechos".